Estás justo al borde. Ahí. Al límite de algo grande, salvaje, rompedor.
Una idea, un proyecto, un servicio que sabes que tiene el poder de cambiarlo todo.
Tu corazón se acelera. Tus manos sudan. Es escalofriante, pero a la vez emocionante.
Y entonces pasa.
Pestañeas.
Te invade el vértigo.
Tu cerebro te susurra:
- “No lo hagas.”
- “No estás listo.”
- “¿Y si sale mal?”
Y en ese segundo, das un paso atrás, suspiras,….
Ese es EL MOMENTO, ese es el «SUSPIRO» más importante.
El «suspiro» que separa lo extraordinario de lo ordinario. Los que avanzan de los que se quedan soñando.
Lo titule hace años; «El momento suspiro».
En lo que dura ese «suspiro» todo se decide
Ese instante no dura más que un parpadeo, pero ahí se define tu futuro.
- Es la línea entre atreverte o quedarte cómodo.
- Es el filtro que decide quién lo logra y quién se queda contando excusas.
¿Y sabes lo peor? La mayoría pestañea y se echa atrás.
Lo que veo todos los días
Mentorizo a empresarios y emprendedores. Y hay algo que siempre pasa: todos enfrentan a ese suspiro. Lo veo en sus ojos, en su postura, en las palabras que usan:
- “Es que no sé si esto va a funcionar…”
- “¿Y si me equivoco?”
- “Mejor espero un poco más, ¿no?”
La verdad es esta: el miedo les paraliza. Nadie les enseñó a enfrentarlo. Nadie les explicó que el vértigo no desaparece. Y que, si retrocedes en ese momento, no solo pierdes una idea. Pierdes la oportunidad de cambiarlo todo.
Un «suspiro» que yo mismo viví
Hace años tuve mi propio “suspiro.” Tenía una idea que podía romper esquemas. Pero el miedo estaba ahí:
- “¿Y si nadie lo entiende?”
- “¿Y si fracaso?”
- “¿Y si me estrello?”
Me acuerdo perfectamente. Tenía dos opciones: pestañear y dar un paso atrás o lanzarme con todo. Elegí avanzar. ¿Fue fácil? No. ¿Me equivoqué en el camino? Sí. Pero, joder, qué victoria tan dulce fue después.
El «suspiro» es un filtro. ¿Pasas o te quedas?
Esto es lo que separa a los que lo logran de los que no:
- Los que avanzan a pesar del miedo.
- Los que usan el vértigo como gasolina, no como freno.
- Los que saben que fallar es parte del camino, pero retroceder es un fracaso garantizado.
Piensa en esto:
¿Cuántas ideas has dejado morir porque no te atreviste a avanzar en el momento?
¿Cuántas veces pestañeaste y volviste a tu zona de confort porque era más seguro?
El mundo está lleno de gente con ideas brillantes, pero los que marcan la diferencia son los que tienen los huevos (y ovarios) de avanzar cuando otros retroceden.
Cuando llegue TU SUSPIRO, esto es lo que tienes que hacer
- Reconoce el miedo.
El vértigo es inevitable. Si no lo sientes, quizá lo que tienes delante no sea tan grande como crees. - No pienses demasiado.
El cerebro está diseñado para protegerte, no para empujarte. Si te quedas reflexionando demasiado, perderás el impulso. - Avanza aunque duela.
La incomodidad es parte del proceso. Pero avanzar con miedo es mejor que quedarte paralizado con dudas. - Usa el “¿y si sale bien?”
Cambia el diálogo interno. Deja de imaginar lo que puede salir mal y empieza a imaginar lo que podría pasar si triunfas.
Una lección que pocos quieren escuchar
La gente piensa que el éxito se basa en tener la mejor idea, el mejor plan o el mejor momento. Pero no. El éxito está en decidir avanzar en ese segundo de vértigo.
Cuando llegue tu suspiro:
- No pestañees.
- No retrocedas.
- Da el paso.
El miedo no te va a abandonar, pero no necesitas que lo haga. Lo único que necesitas es avanzar con él.
Vamos a enfrentarlo, a actuar y, claro, a hacer billetes.
Cuanta razón en este texto.
Y si sale bien? 💪