Esto no lo digo yo (aunque lo piense), lo dijo Steuart Henderson. Pero después de años mentorizando emprendedores y empresas, te aseguro que esta frase debería estar tatuada en la entrada de cada negocio que conozco.
Mira, he visto emprendedores increíbles, con productos que son verdaderas joyas, pero que siguen preguntándose por qué no despegan. Gente que pone el alma en lo que hace, pero que al final del mes se enfrenta al mismo problema: los clientes no llegan.
Y siempre les pregunto lo mismo:
—¿Qué estás haciendo para que el mundo sepa que existes?
¿Sabes qué suelen responder?
—Confío en el boca a boca.
—Yo no necesito hacer tanto ruido.
—Prefiero invertir en otras cosas antes que en marketing.
Bien. Pues aquí va la realidad que nadie te dice: si nadie sabe que existes, no existes.
La vez que casi me arruiné por ignorar esto
Te voy a contar algo personal. Hace años, en mis comienzos, también caí en esa trampa. Pensaba:
—Si hago un buen trabajo, la gente me recomendará.
—No necesito gastar en marketing, porque mi producto se vende solo.
¿El resultado?
Facturaba lo justo para sobrevivir. Tenía un negocio que funcionaba como una bicicleta estática: pedaleaba muchísimo, pero no avanzaba. Hasta que entendí que la calidad no sirve de nada si nadie te ve.
Empecé a invertir en marketing, a hablarle al cliente que quería tener, a mostrarle cómo podía ayudarle. Y ¿sabes qué? Todo cambió. Porque el éxito no se basa en lo bueno que eres, sino en lo visible que te vuelves.
Por qué tus clientes no te ven (y cómo cambiar eso)
El mercado es una jungla. Hay ruido por todas partes, miles de opciones, y tu cliente no tiene tiempo para adivinar que tú eres la mejor opción. Tienes que decírselo. Tienes que aparecer en su radar antes de que alguien más lo haga.
- Si no estás en su pantalla, no existes.
- Si no le hablas, no te escucha.
- Si no le muestras cómo puedes ayudarle, se olvidará de ti antes de siquiera recordarte.
Esto no va de gastar millones en anuncios. Va de crear una estrategia de marketing que ponga tu negocio donde está tu cliente.
Lo que les digo a las personas que mentorizo
Cada vez que alguien me dice:
—Alberto, mi negocio no crece.
Mi primera pregunta es:
—¿Cuánto inviertes en que te vean?
Y no hablo solo de dinero. Hablo de esfuerzo, de creatividad, de estrategias de marketing que hagan que tu negocio esté en la mente de tu cliente ideal. Porque, de lo contrario, da igual lo bueno que seas, estarás guiñando en la oscuridad.
El marketing no es un gasto, es tu billete a la supervivencia
Sé que te suena intimidante. Sé que cuesta pensar en invertir cuando las cosas van justas. Pero aquí va la verdad: si no estás dispuesto a mostrar tu negocio al mundo, alguien más lo hará en tu lugar.
Tu competencia no está esperando. Está invirtiendo, está hablando, está ocupando el espacio que debería ser tuyo.
Un último consejo de mentor
Hacer buenos negocios no basta. Hacer buenos productos tampoco. Si no cuentas al mundo lo que haces, estás dejando el éxito a la suerte, y la suerte nunca juega a tu favor.
Sal de la oscuridad. Habla, muestra, enseña. Que tu cliente te vea, te escuche y te elija. Porque el anonimato no paga facturas, y los billetes se hacen donde hay luz.
Vamos a hacer negocios. Vamos a hacer marketing. Y sí, vamos a hacer billetes.