Si te digo Amazon, sabes exactamente de qué empresa hablo. Es el gigante del comercio electrónico, el monstruo que cambió la forma en la que compramos y consumimos. Un coloso que ha puesto en jaque a miles de negocios tradicionales y que ha redefinido las reglas del juego en el mercado global.

Si investigas un poco más y te digo Jeff Bezos, lo reconocerás como el arquitecto detrás de todo. Un tipo que dejó un trabajo estable en Wall Street para vender libros desde su garaje. Un tipo que, en lugar de conformarse con lo seguro, decidió arriesgarlo todo.

Pero lo que quizás no sabías es que Bezos no solo es un visionario de los negocios, sino que también tiene una perspectiva brutal sobre la vida y las decisiones que tomamos. Y no lo digo yo, lo dijo él mismo en un discurso que dio en 2010 en la Universidad de Princeton.

Un discurso que no habla de dinero, ni de tecnología, ni de estrategias empresariales. Habla de decisiones. De esas que, aunque parezcan pequeñas, acaban definiendo el rumbo de nuestra vida.

Aquí lo tienes:

“Mañana, de una forma muy real, tu vida, la vida de la que eres protagonista desde el inicio, empieza.

¿Cómo usarás tus dones? ¿Qué decisiones tomarás?
¿Te guiará la inercia o seguirás tus pasiones?
¿Seguirás las ideas establecidas o serás original?
¿Elegirás una vida fácil o una de servicio a los demás y aventura?
¿Te arrugarás bajo las críticas o seguirás tus convicciones?
¿Te harás el ofendido cuando estés equivocado o pedirás perdón?
¿Protegerás tu corazón contra los rechazos o te pondrás en marcha cuando te enamores?
¿Jugarás sobre seguro o serás un poco echado para adelante?
Cuando las cosas se pongan feas, ¿tirarás la toalla o nadie te podrá detener?
¿Serás un cínico o alguien constructivo?
¿Serás listo a costa de otros o serás amable?

Voy a atreverme a hacer una predicción. Cuando tengas 80 años, y en un momento tranquilo de reflexión narres solo para ti mismo la versión más personal de la historia de tu vida, lo que tendrá más sentido y consistencia será la serie de decisiones que tomaste en tu vida. Al final, somos nuestras decisiones. Construye para ti una gran historia. ¡Gracias y buena suerte!”

Las decisiones que definen tu vida (y tu negocio)

Bezos no habla de suerte, ni de oportunidades mágicas, ni de contactos influyentes. Habla de decisiones.

Porque al final del camino, lo único que realmente importa es qué hiciste con lo que tenías. No importa si naciste en una familia rica o pobre, si estudiaste en Harvard o en la universidad de la vida. Lo que importa es cómo tomaste tus decisiones.

Y si lo aplicamos al mundo del emprendimiento, la enseñanza es brutal.

Piensa en cualquier negocio exitoso. Detrás de cada uno, hay una serie de decisiones que marcaron la diferencia entre la mediocridad y el triunfo.

Las preguntas que todo emprendedor debería hacerse

Bezos plantea preguntas que todo emprendedor debería responder con honestidad:

 ¿Te guiará la inercia o seguirás tus pasiones?

La mayoría de la gente no fracasa porque tomó malas decisiones. Fracasa porque no tomó ninguna. Se dejaron llevar por la inercia, por lo que parecía más fácil o más cómodo.

¿Estás construyendo el negocio que realmente quieres o solo estás siguiendo el camino que otros te dijeron que era seguro?

 ¿Seguirás las ideas establecidas o serás original?

El mundo no necesita otra copia más. Necesita algo diferente, algo mejor, algo más valiente.

Cada vez que te enfrentes a una decisión, pregúntate: ¿Estoy innovando o simplemente copiando?

 Cuando las cosas se pongan feas, ¿tirarás la toalla o nadie te podrá detener?

Aquí está la diferencia entre los que triunfan y los que se rinden. Los que lo logran no son los más inteligentes, ni los más preparados. Son los que se niegan a rendirse.

Si estás en el camino del emprendimiento, prepárate para fallar, para caerte, para dudar. Y cuando eso pase, solo hay una opción: seguir adelante.

 ¿Serás un depredador  o serás amable?

Hay dos formas de jugar el juego de los negocios:
– La del tiburón que pisa a los demás.
– La del líder que construye relaciones y deja huella.

A corto plazo, los tiburones parecen ganar. A largo plazo, los que construyen de verdad son los que entienden el valor de la confianza y el respeto.

 ¿Construirás una gran historia?

Este es el punto más importante. Porque la vida no es solo sobre ganar dinero, sino sobre la historia que contarás cuando mires hacia atrás.

Imagina que tienes 80 años. ¿Cómo quieres recordar tu vida?
¿Cómo alguien que se conformó o como alguien que arriesgó?
¿Cómo alguien que siguió órdenes o como alguien que creó algo?
¿Cómo alguien que vivió con miedo o como alguien que vivió con propósito?

¿Y tú? ¿Qué decisiones estás tomando?

No tienes que ser Jeff Bezos para aplicar esto a tu vida. No necesitas crear la próxima Amazon para construir una gran historia.

Lo que sí necesitas es hacerte las preguntas correctas. Porque al final, todo lo que eres y todo lo que lograrás será el resultado de tus decisiones.

Así que la próxima vez que tengas que tomar una decisión, ya sea en tu vida personal o en tu negocio, recuerda esto:

Cada elección cuenta.
Cada paso define tu historia.
No se trata de lo que tienes, sino de lo que haces con ello.

Así que dime: ¿qué historia estás escribiendo con tus decisiones hoy?

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