Si me dieran un euro por cada emprendedor que empieza con ilusión y se estrella en los primeros 90 días, podría comprar una isla.

Y no una isla cualquiera, sino una llena de emprendedores que sí saben lo que hacen.

Porque lo cierto es que, en los negocios, los primeros 90 días son una prueba de fuego.

Muchos creen que lo difícil es empezar. Error.

Empezar es fácil.

Lo difícil es sobrevivir al primer asalto.

Los primeros 90 días: La entrada al mundo real

Si crees que emprender es una aventura épica donde todo fluye como en las películas, te espera un baño de realidad.

Los primeros 90 días no son un simple arranque. Son tu entrada al mundo real del emprendimiento.

Si sobrevives, has pasado la prueba y puedes seguir avanzando.

Si no, te quedarás en la lista de los que “lo intentaron” y no funcionó.

Porque en los negocios no hay medallas por participación.

El problema no es empezar, es mantenerse vivo

Los primeros días de un negocio son pura adrenalina.

✔ Montas tu web.
✔ Creas redes sociales.
✔ Diseñas tarjetas de visita (que nadie usará jamás).
✔ Le cuentas a todo el mundo que “estás emprendiendo.”
✔ Haces una lista de todas las cosas que harás… algún día.

Y entonces llega la bofetada de la realidad.

✖ No llegan clientes.
✖ Los gastos empiezan a acumularse.
✖ Nadie te está esperando con los brazos abiertos.
✖ El mercado no responde como creías.
✖ La motivación baja.
✖ El miedo sube.

Y en algún punto entre el día 30 y el 90, la mayoría se rinde.

¿Por qué?

Porque esperaban que fuera fácil.

No lo es.

Y si crees que con más esfuerzo lo arreglarás, cuidado.

Porque el esfuerzo mal dirigido solo te hace fracasar más rápido.

La regla de los 90 días: Creces o mueres

Si en los primeros 90 días:

✖ No consigues facturar.
✖ No validas tu oferta.
✖ No construyes una estructura mínima sólida.
✖ No empiezas a generar clientes de manera predecible.

Entonces lo más probable es que nunca lo hagas.

Es en estos 90 días cuando te das cuenta de si realmente has entrado en el mundo de los negocios o solo estabas jugando a emprender.

Porque aquí no sobrevive el más motivado, sino el que sabe lo que está haciendo.

Lo que marca la diferencia en los primeros 90 días

Los emprendedores que sobreviven a los primeros 90 días no son los más inteligentes ni los que tienen más dinero.

Son los que entienden qué hacer desde el día 1.

Aquí van cinco claves para que estos 90 días sean el inicio de algo grande y no el principio del fin.

1. Factura antes de pensar en la marca

La mayoría de emprendedores pierden los primeros meses en:

✖ Diseñar logos.
✖ Elegir colores.
✖ Montar una web de lujo.

Error fatal.

No necesitas una imagen de marca perfecta. Necesitas vender.

Si no puedes vender sin web, sin logo y sin branding, tu negocio tiene un problema serio.

Empieza por lo que más importa: conseguir clientes, generar ingresos y validar tu oferta.

El branding puede esperar. La facturación, no.

2. No pierdas el tiempo en redes sociales si no estás vendiendo

Publicar en Instagram, comentar en LinkedIn o hacer vídeos en TikTok no es una estrategia de negocio si no hay una conversión directa.

Si pasas más tiempo haciendo contenido que vendiendo, estás perdiendo los primeros 90 días en una trampa mortal.

Si usas redes sociales, hazlo con un solo objetivo: atraer clientes y cerrar ventas.

3. Céntrate en ofrecer algo que el mercado ya está comprando

Muchos emprendedores fracasan porque intentan vender algo que a nadie le importa.

Se enamoran de su idea y asumen que los clientes estarán igual de entusiasmados.

Pero el mercado no funciona así.

El mercado no compra lo que tú quieres vender. Compra lo que ya necesita y en lo que ya gasta dinero.

Si tu producto o servicio no resuelve un problema real y urgente, no sobrevivirás los primeros 90 días.

4. Construye procesos, no montañas de tareas

Si cada día te levantas sin saber qué hacer, sin un plan claro y sin una estructura de trabajo, estás perdido.

Los negocios que crecen rápido tienen procesos sólidos desde el principio:

✔ Cómo conseguir clientes.
✔ Cómo cerrar ventas.
✔ Cómo entregar el producto o servicio.
✔ Cómo escalar lo que ya funciona.

Si cada día empiezas de cero, si improvisas y todo depende de tu motivación, los primeros 90 días se te van a hacer eternos.

5. Prepárate para el dolor y la incertidumbre

Esto nadie te lo dice.

Los primeros 90 días van a ser difíciles.

Habrá días en los que te preguntarás si vale la pena.
Habrá momentos en los que sentirás que no avanzas.
Habrá dudas, rechazos y momentos de frustración.

Es completamente normal.

El problema no es sentir miedo, incertidumbre o presión.

El problema es dejar que esas emociones te frenen.

Los que triunfan no son los que no sienten miedo.

Son los que siguen adelante a pesar del miedo.

Si sobrevives a los primeros 90 días, el juego cambia

Si haces bien los primeros 90 días, algo sucede.

✔ Empiezas a ver ingresos reales.
✔ Descubres qué funciona y qué no.
✔ Tienes clientes y testimonios que validan tu negocio.
✔ Construyes confianza en ti mismo.
✔ Dejas de sentirte perdido y empiezas a tener claridad.

Pero si no lo haces bien, tu negocio se quedará en la fase de “otra idea que no funcionó.”

Los 90 días que lo deciden todo

Estos primeros 90 días son la prueba definitiva.

Si pasas la prueba, bienvenido al mundo real de los negocios.

Si no, simplemente fuiste una estadística más de los que lo intentaron y no lo lograron.

Elige en qué grupo quieres estar.

Y actúa en consecuencia.

 

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