#diariodeunmentor ¿Tu idea es oro o humo? Descúbrelo con una servilleta.
¿Tu idea es oro o humo? Descúbrelo con una servilleta.
Tener una idea de negocio es emocionante. La mente se dispara: te imaginas facturando millones, clientes haciendo fila, tu competencia mordiéndose las uñas. Pero, vamos a poner los pies en la tierra: ¿y si tu idea no vale nada?
Porque, seamos claros: no todas las ideas son buenas ideas. Algunas son brillantes, y otras son humo envuelto en emociones bonitas. La pregunta clave es: ¿cómo saberlo antes de lanzarte al vacío y perder tiempo, dinero y energías en algo que no funciona?
Aquí es donde entra la regla de la servilleta.
“Apúntalo en la servilleta”
Nada de análisis interminables, hojas de Excel ni consultorías carísimas. Este método es directo, honesto y funciona con lo que tienes a mano: un bolígrafo, una servilleta y la capacidad de ser brutalmente sincero contigo mismo.
La idea es simple: evalúa tu negocio o idea respondiendo a 10 preguntas clave. Cada pregunta se puntúa del 0 al 10:
- 0 es un desastre absoluto.
- 10 es oro puro.
Cuando termines, suma los puntos y prepárate para la verdad. Si tu idea no pasa el corte, no te aferres. A veces, es mejor dejar ir una mala idea que intentar revivir algo condenado al fracaso.
Las 10 preguntas que separan lo bueno del desastre
- ¿Es urgente?
¿Tu cliente NECESITA este producto o servicio ahora mismo? Si es algo que puede esperar meses o años, no cuenta como urgente. - ¿Hay mercado suficiente?
¿Hay mucha gente interesada en este tipo de solución? Cuantos más clientes potenciales, más atractivo será el mercado. - ¿Cuál es el precio máximo?
¿Cuánto estaría dispuesto a pagar tu cliente ideal? Un producto con alto margen siempre será más interesante que uno barato que apenas cubre costos. - ¿Cuánto cuesta conseguir un cliente?
¿Es fácil o tienes que invertir cantidades absurdas en marketing, publicidad o negociación? - ¿Qué tan caro es el lanzamiento?
¿Cuánto necesitas invertir para crear tu producto o servicio? ¿Es algo que puedes lanzar con recursos limitados o necesitas millones solo para empezar? - ¿Tu oferta es única?
¿Es algo tan especial que no tiene competencia directa? ¿O cualquiera puede copiarlo en dos días y hacerte sombra en tu propio mercado? - ¿Qué tan rápido puedes entrar al mercado?
¿Puedes empezar a vender en semanas o necesitas meses (o años) para preparar todo? - ¿Cuánto necesitas invertir?
¿Puedes empezar con una inversión manejable o necesitas un milagro financiero para arrancar? - ¿Puedes vender algo más relacionado?
¿Tu producto abre la puerta a ventas complementarias? Por ejemplo, alguien que compra cuchillas también comprará recambios. - ¿Tiene potencial a largo plazo?
¿Es algo que se vende una y otra vez sin requerir esfuerzo continuo, o tendrás que estar siempre trabajando para generar nuevas ventas?
¿Qué significa tu puntuación?
Suma los puntos y prepárate para la realidad:
- Menos de 50 puntos: Esa idea no merece tu tiempo ni tus recursos. No te engañes.
- Entre 50 y 75 puntos: Puede ser viable, pero no esperes maravillas sin dedicar una cantidad brutal de esfuerzo y recursos.
- Más de 75 puntos: ¡Esto es oro! Ponle toda la energía que puedas, porque estás ante algo con potencial real.
Lo que he aprendido como mentor
En mis años trabajando con empresarios, he visto una y otra vez cómo se enamoran de sus ideas. Les suena bien, les emociona… pero no saben si el mercado realmente quiere lo que ofrecen. Y ahí es donde este filtro puede marcar la diferencia.
- Fuerza claridad. En lugar de depender de emociones, te obliga a ser objetivo.
- Ahorra recursos. Te evita malgastar tiempo y dinero en ideas que no funcionan.
- Da foco. Te muestra dónde invertir tu energía y cuándo abandonar una mala idea.
Pasa tu idea por la servilleta
Si tienes una idea de negocio, haz el ejercicio ahora mismo. Responde a las 10 preguntas, suma los puntos y deja que los números te hablen.
Porque la diferencia entre un sueño y un negocio rentable está en los detalles. No todas las ideas merecen tu tiempo, pero las que sí lo merecen, pueden cambiarlo todo.
Los negocios ganadores empiezan en una servilleta (los otros también, pero nunca pasan de ahí). 💸