#diariodeunmentor APOP: El arte de convertir un apretón de manos en billetes
—¿Qué prefieres, masturbarte o hacer el amor?
—Hacer el amor, así conoces gente.
Directo, ¿no? Pero también cierto. Eso mismo pasa con tu estrategia de contactos. Si tu idea de “networking” es acumular nombres en una hoja de Excel, mandar mensajes genéricos que suenan como publicidad barata o repartir tarjetas en eventos sin saber qué decir… estás perdiendo el tiempo.
¿Y sabes qué es lo peor? Que estás dejando oportunidades (y billetes) sobre la mesa. Crear contactos efectivos no es coleccionar nombres, es construir relaciones auténticas que generen resultados. Relaciones que te abran puertas y te hagan inolvidable.
Pero, claro, eso no pasa por arte de magia.
Aquí entra el modelo APOP, un método que no solo cambia cómo te relacionas, sino que convierte esas conexiones en resultados tangibles.
Por qué la mayoría hace mal su estrategia de contactos (y ni se da cuenta)
Porque creen que “estar presente” es suficiente. Que si mandas un correo, haces un par de llamadas o te sumas a LinkedIn ya estás haciendo networking. Spoiler: no es así.
Hacer contactos reales requiere algo más: intención, estrategia y descaro. Si no tienes un plan, solo estás ocupando espacio, y nadie recuerda a las personas que solo ocupan espacio.
Lo que necesitas no es un evento más, ni una conexión más. Lo que necesitas es saber cómo hacerte inolvidable.
APOP: El arte de convertir un apretón de manos en billetes
Este modelo no es magia, pero te aseguro que, si lo aplicas, las cosas cambiarán:
1. Aprecia.
El aprecio genuino es la llave para abrir cualquier puerta, pero no vale cualquier cumplido barato. Tiene que ser específico, profesional y auténtico.
- “Leí tu artículo sobre X y me cambió la forma de pensar sobre Y.”
- “Vi tu charla en tal evento, y me quedé con una idea que sigo aplicando.”
Cuando alguien siente que realmente valoras su trabajo, te escucha. Y, créeme, ese es el primer paso para conectar.
2. Preséntate.
No te pierdas en rodeos ni hables como si estuvieras leyendo tu currículum. Sé claro, breve y memorable.
- “Ayudo a negocios a triplicar sus ingresos sin aumentar su presupuesto de marketing.”
- “Transformo problemas empresariales en estrategias rentables.”
Si no puedes explicar quién eres y qué haces en una frase, nadie te recordará. Trabaja en ello.
3. Ofrece.
Antes de pedir algo, da algo. Un consejo, un contacto, una idea que les aporte valor.
- “Hay una herramienta que puede facilitar esto. ¿Te la paso?”
- “Conozco a alguien que podría ayudarte con ese tema. ¿Te conecto con él?”
Ofrecer antes de pedir es una de las estrategias más subestimadas, pero también una de las más efectivas.
4. Pide (pero con estilo).
No pidas ayuda. Pide consejo. Porque pedir consejo halaga y genera una conexión mucho más profunda.
- “Estoy trabajando en esto, ¿qué opinas?”
- “¿Cómo abordarías tú esta situación?”
La gente quiere sentirse importante. Haz que lo sean, y tendrás su atención (y su ayuda).
David: De contactos muertos a cerrar 10 proyectos nuevos
David, un cliente al que mentorizo, llegó un día frustrado. “Hago todo lo que se supone que debo hacer, pero no me funciona. Nadie responde. Nadie conecta. Estoy perdiendo tiempo.”
Le pregunté qué estaba haciendo, y lo que me contó era el típico error: mensajes genéricos, contactos acumulados sin intención y asistir a eventos como quien pasa lista.
Le dije:
—“David, estás jugando en solitario. Si quieres resultados, necesitas conectar de verdad.”
Le enseñé el modelo APOP y le dije que lo aplicara en cada interacción, con intención.
En tres meses:
- Apreciaba: “Tu artículo sobre marketing digital me ayudó a resolver un problema que llevaba semanas sin entender.”
- Se presentaba: “Ayudo a empresas a duplicar sus ventas en 90 días.”
- Ofrecía: “¿Has probado esta estrategia? Me ha funcionado genial con proyectos similares.”
- Pedía consejo: “Estoy pensando en esto, ¿cómo lo abordarías tú?”
El resultado fue brutal. David pasó de no cerrar nada a cerrar 10 proyectos en 90 días. La diferencia: dejó de ser alguien más para convertirse en alguien memorable.
Por qué la estrategia de contactos no es para flojos (ni para tímidos)
Si tu idea de hacer contactos es “estar ahí” esperando que algo pase, olvídalo. Las relaciones no se construyen solas. Tienes que trabajarlas, nutrirlas y, sobre todo, hacerlo con intención.
La próxima vez que pienses en tu red de contactos:
- Aprecia primero: Haz que la otra persona sepa que la valoras.
- Preséntate con claridad: Sé directo, breve y memorable.
- Ofrece algo antes de pedir: Genera valor antes de esperar algo a cambio.
- Pide consejo, no favores: Genera conexión a través del halago.
Porque al final, los billetes no caen del cielo. Los construyes a través de las relaciones correctas. Y cuando aplicas APOP, esas relaciones no solo abren puertas, llenan tu cuenta bancaria.
¿Listo para convertirte en un maestro de la estrategia de contactos? Aplica esto y recuerda: cuando haces APOP, ya no hay stop. 🚀